Cuarteto de Nos presenta en Córdoba su disco “Apocalipsis zombi”. Hablamos con Roberto Musso. 

A mediados de la primera década del siglo XXI, el Cuarteto de Nos emergió entre las bandas uruguayas que comenzaban a pisar fuerte en nuestro país. La principal diferencia con sus compatriotas que llegaban con sus canciones, quizás, radicaba en los años en el camino y la forma en que eso marcaba una forma de encarar la obra musical. El grupo nació en 1980 de la imaginación de los hermanos Roberto y Ricardo Musso, que se habían criado escuchando a los Betales y que en medio de la efervescencia hormonal e intelectual del colegio secundario dieron origen a la banda que el sábado se presenta nuevamente en Córdoba. Pasaron los tiempos de la dictadura uruguaya, anduvieron los años duros del regreso democrático y las sucesivas crisis en terreno charrúa. Con “Raro”, su disco del año 2006 se ubicaron en la cabeza de las preferencias rioplatenses. A esta altura de la historia, los discos son quince. El último, maduro y contundente pero también un poco más cercano al primer espíritu rebelde del Cuarteto de Nos que andaba por el under uruguayo de los ochenta y los noventa, se llama “Apocalipsis zombi”. Será presentado en Córdoba en el Quality Espacio.

Otra Canción: Vienen a presentar “Apocalipsis zombi” a una Córdoba que desde hace un tiempo los recibe de una manera muy grata…
Roberto Musso: La verdad que sí. Obvimente que nuestro primer pie en Argentina fue vía Buenos Aires pero desde que salió “Raro” allá por el 2006, Córdoba ha sido una de las primeras ciudades que elegimos para presentar nuestro material por lo que también ustedes han sido testigos del crecimiento de la banda fuera de Uruguay. Desde ahí, cada vez que vamos representa algo muy lindo para nosotros. Hay una adrenalina extra siempre. Sobre todo ahora que vamos con material nuevo.

O.C: Cuando uno recorre las canciones del disco se encuentra con una especie de lúdico posicionamiento crítico con respecto a lo que sucede en las sociedades actuales. ¿Lo ves así?
R.M: La verdad que es tal cual como lo decís. Me parece que en con el disco anterior llegamos como a un límite con respecto a una forma de componer. Hubo canciones como “No llora” o “Roberto” que se incorporaron muy bien al repertorio del Cuarteto de Nos pero me pareció que si seguíamos por ese camino corríamos el riesgo de empezar a repetirnos. Entonces surgió la idea de empezar a repartir el yo entre varios personajes, entre varias bestias. Cada una de ellas retrata una especie de metáfora sobre los momentos que estamos viviendo. Me pareció interesante eso, me pareció que esos personajes podía generar una empatía y sacar a cada una de esas bestias que todos tenemos adentro.

O.C: Ustedes tienen una actividad de muchos años, de décadas y también de muchas crisis. ¿Qué cosas que no han dicho ya les surgen para decir ahora?
R.M: Nosotros empezamos desde muy pibes. Éramos estudiantes de secundaria y todo era casi como un juego. Poco a poco la música fue ganando terreno, se profesionalizó y hoy es nuestra forma de vida. A mí siempre me ha gusta componer desde mi edad biológica y desde las cosas que vivo en el momento que me enfrento a la creación. Nunca pude escribir de cosas que me fueran ajenas. Eso es lo que hace que la inquietud que tenía cuando componía con 18 años sea totalmente distinto 20 años después. Yo creo que eso también esa mutación de la banda es uno de los secretos de por qué llegamos a gente tan joven. Si lo hubiésemos hecho de otra forma, el público hubiese ido envejeciendo con nosotros, cosa que en algunos casos también pasa. Yo creo que el tema de las crisis también es algo que nos cruza. Nosotros vivimos nuestra adolescencia en plena dictadura y eso te marca de un modo muy fuerte. Y eso también tiene que ver con el fenómeno de los zombies. No hace mucho leía que la noción de “lo zombie” nace precisamente en períodos de crisis. De crisis económicas y de crisis culturales como las que estamos viviendo ahora ¿no?

O.C: ¿Y cuándo te escuchas esas viejas canciones qué escuchas?
R.M: Yo creo que no se puede descontextualizar el momento en que esas canciones nacieron. Sobre todo en una experiencia tan border como siempre a ha sido Cuarteto de Nos. Me parece que están buenísimas y que cumplieron su rol en ese momento en que fueron escritas. De hecho, hoy, el repertorio que tocamos es un repertorio muy joven para la banda. Son canciones que no tienen más de la diez años, es decir de “Raro” para adelante. Pero yo creo que fueron importantes y que aportaron mucho a la cultura uruguaya.

O.C: Cuando uno recorre los simples y los discos viejos de la banda encuentra muchas referencias a esa ciudad imaginaria que crearon con Ricardo que se llama “Tajo” ¿Queda algo de eso en Ururguay?
R.M: Eso era una especie de ciudad imaginaria llena de personajes ficticios que habías creado con mi hermano, sobre lo cual escribíamos. Yo creo que sigue siendo eso un poco el germen de mucha de las canciones porque me parece que por más que uno haya tenido mucha trayectoria y muchos años de vida, eso n se va. Hay una parte lúdica de nuestras canciones que tienen muchísimos personajes. Damián, Hernandez, Roberto, Benito, tienen nombres propios como los personajes de Tajo. Si lo pienso, creo que eso se mantiene intacto.

O.C: Por los tiempos que vivimos, por los tiempo de la industria y la forma de consumir música, no deja de llamar la atención que el Cuarteto de Nos siga apostando al disco conceptual…
R.M: Ese es un tema que siempre estamos planteando y que va inexorablemente hacia un lugar al que hay que prestar atención. Pero yo creo que la banda en particular y el rock y la música alternativa en general representan una especie de último bastión para seguir creyendo en el disco desde un concepto artístico integral. Lo charlamos con Cachorro López, que fue el productor del disco, y él también sigue siendo un gran defensor del disco como concepto. Pasa que nosotros, creo, estamos parados un poco como en el medio. Para una banda como la nuestra que vamos sacando canciones tan diferentes entre sí, pensar el disco como concepto se hace un poco difícil. Por otro lado, es bastante probable que este sea el último disco físico nuestro. Es muy posible que eso sea algo que esté sucediendo.